jueves, 25 de diciembre de 2014

Un acuarelista:





Villarrubia... admirado amigo entrañable y generoso. Próxima su exposición:





Y este precioso vídeo... también:

    domingo, 14 de diciembre de 2014

    UNA NOVELISTA

    Siri Hustvedt



    Siempre que muere un artista, su obra comienza lentamente a reemplazar a su cuerpo, convirtiéndose así en su sustituto corpóreo en este mundo. Se trata de un proceso, supongo, inevitable. Al pasar de una generación a otra, ciertos objetos de utilidad, tales como sillas o platos, pueden parecer temporalmente infundidos del espíritu de sus antiguos dueños, pero esa condición sucumbe con bastante rapidez a sus funciones pragmáticas. El arte, por su inutilidad intrínseca, se resiste a verse incorporado a la cotidianidad, y cuando es mínimamente potente, parece alentar con la vida de la persona que lo creó

    De TODO CUANTO AMÉ ( La novela que más nos gustó...hasta ahora)

    sábado, 22 de noviembre de 2014

    Cees Nooteboom

    Uno de vuestros autores preferidos

    Y algunos fragmentos suyos:

    La Historia es, de hecho, un elemento tan extraño como el espacio o el tiempo. Nos movemos siempre dentro de ella. Ni siquiera sé si es una parte del tiempo, si bien la Historia necesita 
    de las personas y el tiempo no. De El desvío a Santiago


    El tiempo cura todas las heridas, y el recuerdo las reabre. Pero el tiempo no existe si no es para desaparecer, y el recuerdo mete el pie en la puerta.  De Pariser Tage I [Días parisienses I] 


    El recuerdo del placer es el más tenue que hay pues, al existir este placer sólo en el pensamiento, se convierte en su propia antítesis: ausente y, por tanto, impensable. De  La historia siguiente

    sábado, 8 de noviembre de 2014

    Para el 12 de noviembre...

    ...has seguido los pasos de este día tras Juana de Asbaje, y es un honor



    Detente, sombra de mi bien esquivo,
    imagen del hechizo que más quiero,
    bella ilusión por quien alegre muero,
    dulce ficción por quien penosa vivo.

    Si al imán de tus gracias, atractivo,
    sirve mi pecho de obediente acero,
    ¿para qué me enamoras lisonjero
    si has de burlarme luego fugitivo?

    Mas blasonar no puedes, satisfecho,
    de que triunfa de mí tu tiranía:
    que aunque dejas burlado el lazo estrecho

    que tu forma fantástica ceñía,
    poco importa burlar brazos y pecho
    si te labra prisión mi fantasía.