sábado, 10 de diciembre de 2016

Un poema de:


Resultado de imagen de pedro manuel gonzález moreno poemas


PEDRO A. GONZÁLEZ MORENO




















SIEMPRE CRECE HACIA DENTRO LA 
MEMORIA


Siempre crece hacia dentro la memoria,
como una flor extraña
que renunciase al aire y que creciera
hacia el sueño inicial de sus raíces.

Todo crece hacia dentro, hacia el abismo
donde sólo se escuchan, fantasmales, las voces
de todo lo que un día
fue nuestro, de ese reino
que lentamente fue desamueblándose.

Ahora que ya todo se ha acabado cumpliendo
con la implacable precisión que tienen
a veces los presagios,
también crece hacia dentro
(hacia qué precipicios, hacia qué
nada oscura) el poema:
hacia un silencio último, donde sólo se escuche
el ruido de la luz sobre las cosas.

domingo, 27 de noviembre de 2016

Mario Satz


Resultado de imagen de mario satz

Dos poemas  recogidos en Aletheia
Para saber más: Mario Satz






Sabiduría japonesa

Un portal en el bosque y una roca atada al mar,
Mil kamis vestidos con kimonos de seda verde
En los que multitud de hojas aplauden al sol.
Por encima del temblor el hilo de humo de sándalo,
Por debajo del acero una floración de cerezos
Y la música del silencio en los templos
De campanas sin badajo.

Un portal en el bosque y una cascada fría
Y el vino de arroz y los abanicos de negro y oro
En los que multitud de hojas aplauden al sol,
Que fue una diosa y ahora es un imitador de todo lo viviente,
Lo crudo por encima de lo asado,
Lo breve en la punta de la lengua,
El grito entre dos palabras,
El orgullo y la humildad reverente
Junto al portal del bosque y la roca atada al mar.
El guerrero con cabeza de faisán
En la alta torre de cristal que da al abismo.



Sabiduría persa


Si te dispones a amar, si la mala luna
Te ha sembrado la lengua de ansiedades,
Pisa los muertos pétalos de lo que suponías
Eran tus historias previas, tus conquistas,
Las reliquias y los colores y las inflexiones
De las voces que un día acarició tu oído.

Si te dispones a amar, si el buen sol
Templa el pulso de tus inquietas muñecas
Mira delante, a ésa o ése que inocente
No sabe aún cuántos filos tiene el hacha
De los buenos propósitos y las ideas nobles.                        
Entra despojado en el crisol de sus besos,
Entra despacio al vértigo ultravioleta
Que supera a los amantes,
Como una abeja en los matices florales
Que nuestro pobre ojo humano es incapaz de ver.
Entra cándido en el mar del amor
Hasta que el tiempo te arroje la red de sus noches,
La insondable red del fin y del comienzo.

martes, 1 de noviembre de 2016

Fragmentos preferidos de una ópera:


Resultado de imagen de Orfeo y Euridice







Orfeo y Eurídice, de Gluck

Y para saber más del mito ( pinchad)





 Y en otra versión extraordinaria:


Y en otra maravillosa:

sábado, 24 de septiembre de 2016

Un libro diferente, mucho:


Resultado de imagen de Mark strand

HOPPER, de Mark Strand



Resultado de imagen de hopper de mark strand

Y  un fragmento:

Mucho de lo que ocurre en un Hopper parece vincularse con cosas que pertenecerían al reino invisible situado más allá de los límites del cuadro: las figuras se inclinan hacia un sol ausente, los caminos y las vías férreas se prolongan en dirección a un punto de fuga que sólo podemos suponer. Sin embargo, muchas veces Hopper sitúa lo inalcanzable al interior de sus pinturas.


sábado, 10 de septiembre de 2016

domingo, 14 de agosto de 2016

Mujeres silenciadas en la Edad Media...

...es el libro que lees ahora. Su autora es Sandra Ferrer y eliges a tres compositoras que nombra; una de ellas, muy conocida pero las otras dos... no tanto, al menos para ti: Hildegarda de Bingen, la Condesa de Día y Kassia, princesa bizantina:



 




domingo, 7 de agosto de 2016

Pues eso, agosto


Summer night. Del americano Winslow Homer


Brisa de verano, Sumertime (no necesita traducción), Samba de verano...

domingo, 31 de julio de 2016

Sobre jardines

A propósito de la visita a la  pequeña exposición "Hortus Conclusus" en el Thyssen y dado que no consigues que los jazmines de tus macetas prosperen, la lectura de un libro que te está encantando:  Jardinosofía. Una historia filosófica de los jardines, de Santiago Beruete.



Un fragmento del libro:


Esta es la cuestión primordial y el quid del asunto: ¿por qué los seres humanos han sentido a lo largo de la historia la necesidad de construir jardines? Hay muchas posibles respuestas a esta pregunta, que se halla en el origen de nuestra investigación, pero la más sencilla es que creamos jardines porque nos proporcionan bienestar. El hecho de que los seres humanos se empeñen en convertir un trozo de tierra en un edén evidencia su necesidad de paz, serenidad y equilibrio, sometidos como están a la permanente contradicción entre su destino mortal y su vocación de permanencia, entre su deseo de orden y su temor al caos, entre el poder de sus razón y el desorden de sus instintos.

domingo, 10 de julio de 2016

sábado, 11 de junio de 2016

Porque estás leyendo...

el libro de Mauricio Wiesenthal  Rainer María Rilke. (El vidente y lo oculto), uno de los Sonetos a Orfeo


Soneto Nº 2 de la Segunda Parte
Así como a veces la hoja que se acerca presurosa
le arrebata al artista el rasgo más genuino,
así a menudo recogen los espejos la sonrisa
sagrada y única de las muchachas

cuando gozan la mañana, a solas,
o en el fulgor de las luces serviciales.
Y, más tarde, sólo un reflejo cae
en la respiración de los rostros verdaderos.

Cuánto han visto los ojos, antaño, en las cenizas
del lento apagarse de las chimeneas:
miradas de la vida, perdidas para siempre.


¡Ay! ¿Quién, de la tierra, conoce las pérdidas?
Sólo aquel que cante, pero con tonos de alabanza,
el corazón nacido para el Todo.

sábado, 28 de mayo de 2016

Orfeo y Eurídice

Porque es de sobra conocido el mito, una pintura y un fragmento de la ópera de Gluck, de mismo  título:

 Camille Corot (1796-1875)



domingo, 8 de mayo de 2016

POZZI

En la Feria del Libro compraste Agnés, de Catherine Pozzi, pero querías leer alguno de sus escasos poemas.




MAYA


Desciendo los peldaños de siglos y de arena
Que el instante angustiado conducen hacia ti
Tierra de templos de oro, en tu fábula entro
Atlántico adorado.
De un cuerpo ya no mío que la llama rehuye
Caro nombre es el Alma, que detesta el destino —
Que se detenga el tiempo, que se hunda la trama,
Sobre mis pasos vuelvo al abismo infantil.
En el viento los pájaros hacia el marino oeste
Vuelan, hay que volar, dicha, al verano antiguo
Sumido en sueño allí donde cesa la orilla
Rocas, el canto, el rey, árbol que el viento mece,
Astros de antiguo unidos a mi rostro primero,
Extraordinario sol de calma coronado.

Traducción de Carlos Cámara y Miguel Ángel Frontán 

domingo, 1 de mayo de 2016

LOUISE GLÜCK





Louise Elisabeth Glück

El iris salvaje

Al final del sufrimiento
me esperaba una puerta.

Escúchame bien: lo que llamas muerte
lo recuerdo.

Allá arriba, ruidos, ramas de un pino vacilante.
Y luego nada. El débil sol
temblando sobre la seca superficie.

Terrible sobrevivir
como conciencia,
sepultada en tierra oscura.

Luego todo se acaba: aquello que temías,
ser un alma y no poder hablar,
termina abruptamente. La tierra rígida
se inclina un poco, y lo que tomé por aves
se hunde como flechas en bajos arbustos.

Tú que no recuerdas
el paso de otro mundo, te digo
podría volver a hablar: lo que vuelve
del olvido vuelve
para encontrar una voz:

del centro de mi vida brotó
un fresco manantial, sombras azules
y profundas en celeste aguamarina.




De "Iris salvaje"
Versión de Eduardo Chirinos

domingo, 24 de abril de 2016

MAY SWENSON



PREGUNTA         

Cuerpo, mi casa
mi caballo, mi sabueso
qué voy a hacer
cuando te rindas

dónde voy a dormir
cómo voy a cabalgar
qué voy a cazar

adónde podré ir
sin mi montura
precipitada y ansiosa
cómo voy a saber
si adelante en el bosque
hay un tesoro o un peligro
cuando el Cuerpo mi buen
perro sabio esté muerto

Cómo será
estar en el cielo
sin techo ni puerta
con el viento por ojos

con las nubes de atuendo
¿cómo voy a esconderme?

Versión en castellano de Sandra Toro

Anna Thilda mayo "May" Swenson (28 de mayo de 1913 en Logan, Utah - 4 de diciembre de 1989 en Bethany Beach, Delaware ) fue una poeta y dramaturga.Está considerada una de los poetas más importantes y originales del siglo 20, como a menudo ha sido elogiada por el prestigioso crítico Harold Bloom .
 El primer hijo de Margaret y Dan Arthur Swenson, creció siendo el mayor de 10 hijos en un hogar mormón donde se hablaba sueco con regularidad e Inglés que fue el segundo idioma. Gran parte de sus obras poéticas posteriores se dedicaron a los niños (por ejemplo, la colección de iconografías, 1970). También tradujo la obra de poetas contemporáneos suecos, entre ellos los poemas seleccionados del Nobel laureado Tomas Tranströmer .


domingo, 17 de abril de 2016

Ella, inglesa y americana:

DENISE LEVERTOV






HIMNO A EROS


Oh Eros, silencioso sonriente, escúchame.
Deja que la sombra de tus alas
me acaricie.
Deja que tu presencia
me envuelva, como si la oscuridad
fuese un vellón.
Déjame ver esa oscuridad
lámpara en mano,
esta patria se convierte
en la otra patria
sagrada para el deseo.
Amodorrado dios,
detén las ruedas de mi pensamiento
para que sólo escuche
la nieve silenciosa de
tu abrazo.
Encierra a mi amado conmigo
en el anillo de humo de tu poder,
para que seamos, el uno para el otro,
figuras de fuego
figuras de humo
figuras de carne
vistas nuevamente en el ocaso.

Traducción de Sandra Toro


domingo, 10 de abril de 2016

Una poeta del siglo X...



Hafsa Bint  Hamdun de Guadalajara

Se sabe poco de ella, sólo su lugar de origen y su nombre.

La versión del siguiente poema es de María Jesús Rubiera Mata, de su libro imprescindible Poesía femenina Hispanoárabe (Castalia y el Instituto de la Mujer)



Tengo un amigo
que no se inclina ante los reproches,
y cuando lo dejé
se llenó de despecho y me dijo:
¿Has conocido a alguien
que se me parezca?
Y lo le dije también:
Y tú, ¿has visto a alguien como yo?

domingo, 20 de marzo de 2016

La peligrosa primavera

Fragmento de La consagración de la primavera, de Alejo Carpentier y de Igor Stravinski



«Y fueron los tiempos del desorden, del insaciable cuerpo a cuerpo, de las anarquías del abrazo de formas machiembradas, revueltas, volteadas en los albures del impulso y del deseo -hallazgo de sabores y calores, retozos, cuchicheos en la oscuridad, gimientes alegrías, risas al cabo del gesto, fingidas resistencias, deleitosas confusiones, palpitantes afloraduras de savias profundas; tiempos de la puerta sellada, de la llamada sin respuesta, del teléfono desconectado, del cartero inútil; tiempos del egoísmo compartido, del olvido de cuanto nos fuese extraño y ajeno- gentes, amigos, sucesos, deberes; tiempos de la jubilosa alienación, de la siempre superada cantata a dos voces, del dejar de ser para encarnarme en ti, antes de regresar, yacentes colmados, al leve y sonriente sueño de la ternura recobrada, de las carnes devueltas a sus aplacados contornos»




sábado, 5 de marzo de 2016

Un poema de Djuna Barnes...

...tan admirada después de leer su novela  El bosque de la noche, hace ya mucho tiempo, otro tiempo.

Djuna Barnes



TRANSFIGURACIÓN


Con manos de hierro cava el profeta
en la arena cambiante del desierto.

El insecto retorna a su estado de larva,
vuelve a ser semilla la rosa trepadora.

A la garganta vacía de Moisés, como humo
regresan todas sus palabras.

El cuchillo de Caín deshace la estocada,
Abel se levanta del polvo.

Pilatos no puede encontrar su lengua.
Está desnudo el árbol del que Judas colgó.

Desde la tierra brama Lucifer,
Cristo cae en su muerte.

La costilla se pliega otra vez a Adán,
una criatura llora en su costado.

La extensión del Edén es verde y espesa.
El bosque jadea, sin bestias a la vista.

Con sed furiosa, el sol liberado
alimenta al primer día con el último día.

domingo, 28 de febrero de 2016

FEDERICO

Sí, un poeta extraordinario, un amigo: Federico Gallego Ripoll

Para saber más:

Las mil quimeras

Mientras la luz

Las afinidades electivas



A modo de poética (o casi)
A
Descalzo mi mirada para leer tu nombre. / Descalzo mi memoria para pensar tu nombre. / Descalzo mi palabra para decir tu nombre. // Tú, que no tienes nombre. // Sin tu nombre te nombro. / Te nombro / para oírme existir mientras te nombro.

B
Hoy he aprendido a olvidar una palabra. / Hoy he iniciado mi camino de vuelta. // Ninguna muerte sobrevive a la esperanza. // (Aunque sea demasiado tarde / nunca es demasiado tarde.)

y C
Hay que escribir sobre los muros. / Hay que llenar los muros de palabras. // Aunque el mazo derruya sus cimientos, / aunque no más que el polvo permanezca, / ojos leerán el polvo, / dedos leerán el polvo. // Hay que escribir sobre los muros. Las palabras / duran más que la piedra. Aunque fusilen / los signos, su hueco permanece. / Y ningún hueco calla.